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Fiscalidad Internacional

Cada vez más, las empresas de este país se ven obligadas a mirar al exterior para poder mantenerse a flote y no verse arrastradas a la desaparición, debido a la drástica caída del volumen de negocios en el mercado interior, lo que provoca que se vean afectadas por la normativa fiscal internacional.
 
Fraude Fiscal- Fiscalidad Internacional
 
Por ello resulta fundamental, no sólo conocer las implicaciones fiscales más importantes de la normativa interna de los diferentes países en los que se pretendan realizar negocios, sino por encima de esta, cuando así ocurra, conocer los diferentes Convenios de Doble Imposición, en adelante CDI, firmados por España con cualquiera de ellos (pues no hay que olvidar que estos tienen prevalencia en su aplicación sobre la norma interna de los países), así como las normas internas españolas que regulan la integración de dichas rentas obtenidas en el extranjero, sin olvidar la normativa sobre renta de no residentes para el supuesto de operar con países con los que no exista CDI, o que tengan la consideración de paraísos fiscales u off-shore.
 
En La actualidad, España tiene firmados multitud de Convenios Internacionales para Evitar la Doble Imposición (CDI) con determinados países, así como Acuerdos de Intercambio de Información con algunos territorios con los que no tiene suscrito un CDI. 

Paraísos Fiscales

Al mismo tiempo, en cuanto a los paraísos fiscales, no existe una lista única, sino que cada país tiene la suya propia. La lista de paraísos fiscales española es la que establece el Real Decreto 1080/91 de 5 de julio. Esta lista está basada inicialmente en la lista elaborada por la OCDE, a la que han ido “entrando” y “saliendo” algunos territorios adicionales desde su publicación. Aunque dicha lista que se detalla en la norma incluye a 48 países o territorios, en la actualidad (desde 2015) son solo 33 los países o territorios calificados como paraísos fiscales.

Emirato del Estado de Bahréin, Sultanato de Brunei, Gibraltar, Anguilla, Antigua y Barbuda, Bermuda, Islas Caimanes, Islas Cook, República de Dominica, Granada, Fiji, Islas de Guernesey y de Jersey (Islas del Canal), Islas Malvinas, Isla de Man, Islas Marianas, Mauricio, Montserrat, República de Naurú, Islas Salomón, San Vicente y Granadinas, Santa Lucía, Islas Turks y Caicos, República de Vanuatu, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de Estados Unidos de América, Reino Hachemita de Jordania, República Libanesa, República de Liberia, Principado de Liechtenstein, Macao, Principado de Mónaco, Sultanato de Omán y República de Seychelles.

Defraudación Fiscal-Fiscalidad

Que un país esté considerado como paraíso fiscal o no, es relevante a la hora de la aplicación de determinadas medidas anti-paraíso. En general afecta a la obligación de reportar específicamente las operaciones con dichos territorios en la declaración de la renta o del impuesto de sociedades.  
 
También pueden aplicarse ciertas limitaciones o condiciones con respecto al descuento de facturas, como por ejemplo la obligación de probar que los servicios efectivamente se prestaron o que las transacciones se realizaron a precios de mercado. 
 
A los paraísos fiscales también se les aplica con carácter general la llamada “transparencia fiscal internacional”, por la cual se imputan los beneficios de una sociedad directamente a sus propietarios o beneficiarios económicos. No obstante, dicha medida en general también afecta a otras sociedades de baja tributación, sin importar si están incluidas en la lista de paraísos fiscales española o no.
 
Por lo tanto, son muchas las implicaciones fiscales que a nivel internacional pueden afectar a las empresas españolas que decidan abrir mercado en otros países y, por lo tanto, se hace indispensable contar con un buen asesoramiento previo en estas materias para evitar que se produzcan contingencias fiscales con consecuencia graves.